Las principales ventajas con las que cuenta la posibilidad de emitir un voto electrónico, tanto presencial como remoto son:
· Hace más rápido y exacto el recuento de los votos: En España el recuento de votos es bastante rápido, ya que a pesar de que la emisión de voto siga un procedimiento manual (papeleta de papel), el recuento se hace de forma centralizada por medios informáticos. En las pasadas elecciones del 20-N se batió récord a este respecto, llegando a un 80% de votos escrutados a las dos horas del cierre de los colegios electorales.
· Ahorro en los costes de impresión y distribución de los votos en papel.
Actualmente, en España, debería haber un cambio en la legislación para poder implantarse un sistema de voto solo electrónico, por lo que de momento este ahorro no sería posible.
· Mayor accesibilidad para personas discapacitadas. También personas analfabetas pueden votar, por ejemplo, mediante selección de la foto del candidato.
· Flexibilidad para modificaciones de última hora.
· Soporte de múltiples idiomas.
· Previene errores involuntarios que pueden anular los votos.
Sin embargo, el voto que ofrece mayores ventajas es el remoto, que además permite:
· Economía de escala: Los costes no incrementan proporcionalmente al tamaño del electorado, ni con su localización.
· Facilita la participación ciudadana mediante consultas electrónicas (no solo elecciones generales o autonómicas, sino en múltiples consultas que surgen cotidianamente)
Este punto conlleva cierta polémica, en especial por el cambio de sistema de gobierno y de democracia que tendría asociado.
· Incrementa la movilidad del votante ya que puede votar donde quiera.
· Facilita el acceso al proceso de voto incrementando la participación.
La implantación de un sistema de voto electrónico remoto, según un informe de la “California TaskForce”(2000) debe hacerse siguiendo estas fases:
· Fase 1: Voto atendido en colegios electorales específicos por votante
· Fase 2: Voto atendido en cualquier colegio electoral
· Fase 3: Voto desatendido en kioscos de voto instalados en lugares estratégicos
· Fase 4: Voto desatendido desde casa
España se encontraría en la fase 1, aunque como se ha mencionado en post anteriores, por motivos legales se acompaña del sistema con papeletas en papel.
Sin embargo el voto electrónico implica riesgos de seguridad y reduce confianza en el proceso electoral. El sistema de votación actual en España es percibido como seguro. La población tiene confianza en el proceso electoral. El director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Artemi Rallo, descartó en 2010 la implantación del sistema de votación electrónico para las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2011, debido a que, en su opinión, estos sistemas adolecen aún de la desconfianza de la sociedad.
El punto del sistema de votación en papel que tiene mayor desconfianza actualmente es el voto por correo y de población en el extranjero, por lo que la implementación de un sistema de voto electrónico sí contribuiría a incrementar la confianza en el procedimiento y es quizá en el que los partidos políticos muestran actualmente mayor interés.
Países como Filipinas, Holanda y Suiza se encuentran en las fases 3 y 4 como alternativa al voto por correo.
En esta presentación de la empresa scytl se recogen protocolos de implantación del e-voto. esta empresa ha llevado a cabo algunas experiencias en otros países, así como experiencias piloto en España.

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